viernes 4 de mayo de 2007

Extremadura: ¡el cambio ya!, pero de izquierdas


Hace unos días pude leer con detenimiento la entrevista que un medio de comunicación extremeño realizó a Carlos Floriano con motivo de la precampaña electoral. En ella, el candidato del Partido Popular a la Presidencia de la Junta de Extremadura aseguraba que la idea del cambio está asentada ya en nuestra región. Sin que sirva de precedente, y por vez primera, puedo decir que coincido con este señor. El cambio en Extremadura se hace hoy más necesario y urgente que nunca. Pero, quizás entendemos conceptos distintos cuando hablamos de “cambio”. Esta palabra tan mancillada y prostituida en eslóganes, carteles, anuncios y demás merchandising electoral no puede ser utilizada por los partidos para referirse a una mera modificación del signo político en nuestras instituciones. El cambio no versa únicamente en la alternancia en el poder de los dos grandes partidos políticos. El cambio es mucho más.

Después de varias décadas de gobierno socialista en Extremadura, muchos de ellos con mayoría absoluta, el significado de “cambio” debe abarcar toda la extensión del término. Nuestra tierra necesita de un cambio verdadero, requiere otra forma de hacer las cosas, y el Partido Popular no ha sido capaz de construir la alternativa necesaria. Este partido ha tenido oportunidad desde los ayuntamientos donde gobierna de demostrar que podía contribuir a construir otra Extremadura, pero lejos de esto ha evidenciado su total incapacidad.

Excelente estrategia electoral es la de presentar los logros de la gestión municipal de las localidades gobernadas por un partido para promocionarse en la carrera por el gobierno autonómico, pero el PP no puede utilizarla. Gobiernos municipales, como los de Mérida, Cáceres o Badajoz, han presentado y presentan serias deficiencias que poco o nada pueden aportar a la carta de presentación de Carlos Floriano como candidato.

El Partido Popular no puede rechazar la política medioambiental del gobierno socialista y oponerse a la instalación de una refinería de petróleos cuando en municipios extremeños donde gobierna no fomenta el reciclaje ni las energías limpias y renovables, y descuida y maltrata espacios naturales, como el río Guadiana a su paso por Badajoz. El Partido Popular no puede hablar de solidaridad y proponer proyectos de cooperación internacional cuando la mayoría de sus ayuntamientos incumplen el 0.7% de ayuda a los países subdesarrollados prometido en sus programas electorales. El Partido Popular no puede criticar las políticas sociales y culturales del gobierno socialista de la Junta de Extremadura cuando sus gobiernos municipales carecen de políticas eficientes en estas materias. El Partido Popular no puede hablar de igualdad cuando en las localidades donde gobierna crea ciudadanos de primera y segunda clase condenando a ciertos barrios a la suciedad, la marginación y el olvido. El Partido Popular no puede hablar de transparencia cuando en algunos de sus gobiernos municipales, como en el Ayuntamiento de Badajoz, se han dado irregularidades urbanísticas y casos de corrupción. El Partido Popular no puede alzarse como defensor de la democracia cuando sus gobiernos municipales que cuentan con mayoría absoluta practican el autoritarismo y la exclusión.

Como podemos ver, el PP no representa el cambio. Extremadura necesita un cambio, pero un cambio profundo, verdadero y de izquierdas. Frente a la continuidad del PSOE y la incompetencia del PP es necesaria la construcción de una alternativa eficaz capaz de cambiar esta realidad. Extremadura necesita más democracia participativa, más empleo de estable y de calidad, más igualdad, más desarrollo sostenible, y tanto en el gobierno autonómico como en los gobiernos municipales ha quedado demostrada la incapacidad de los dos grandes partidos para responder a las demandas de los ciudadanos. Nuestra tierra necesita nuevos aires, necesita mirar adelante y recuperar la ilusión. Por todo ello, el cambio es necesario y urgente ahora. El 27 de mayo los extremeños y extremeñas debemos optar por un cambio de verdad, por un giro a la izquierda.

Alberto Hidalgo Hermoso

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1 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si que necesitamos un cambio. Que las acciones políticas viren hacia otros derroteros de los que nos tienen acostumbrados (o mal acostumbrados).

Pero sería iluso pensar que ese cambio vaya a estar IU.

Confiemos en que, al menos, se mantengan los porcentajes de votos. Ya sería bastante.